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¿Te casarías contigo mism@?

26.05.2016

Una de las cualidades más importantes en las personas es estar seguras de sí mismas, algo que es difícil de auto-evaluar, ya que muy fácilmente cualquier persona responderá que sí se siente segura de sí misma, aún sabiendo que no es así.

 

Confiar en uno mismo te permitirá enfrentarte a la vida con menos miedo y más decisión. Si no se confía en sí mismo, no podremos desempeñar de nosotros el máximo de cualquier trabajo o reto.

 

Esto puede tener distintos significados: Poder expresar una opinión libremente a cualquier persona sin temor, pedir lo que necesitas con seguridad, expresar tu desacuerdo, hacer sugerencias o ideas, decir “no” sin sentirse culpable, atreverse a defender a otra persona, etc.

Estar seguro de sí mismo es imprescindible para rendir al 100% en cualquier tarea de nuestra vida, puesto que no estar totalmente seguro y a gusto consigo mismo no va a hacer que nuestra autoestima se encuentre a niveles normales.

Aunque no lo creas, el dinero, la fama o la belleza no te aseguran estar seguro de ti mismo, puesto que éstos son complementos o determinantes externos.

La falta de seguridad en uno mismo puede desembocar en tener un estilo de vida demasiado pasivo (que puede acarrear en depresión) o demasiado agresivo ante otras personas (conllevando el odio de las personas a nuestro alrededor):

– Si la falta de seguridad en uno mismo deriva de una personalidad bastante pasiva, lo que se deberá hacer es enfatizar más con los seres más cercanos y contarles tus problemas, para que puedan ayudarte a resolverlos.

– En el caso de que la falta de seguridad provenga de una personalidad bastante agresiva, entonces se deberá escuchar las opiniones de las personas de tu alrededor y sus críticas, para que así puedas mejorar en tu seguridad y conocerse mejor a si mismo.

Una de las claves para sentirse seguro de sí mismo es conocerse y respetarse tal y como uno es por dentro (su carácter, sus gustos, sus sentimientos, etc.).

Antes de nada, hay que reconocer cuál es la raíz de esa inseguridad que tenemos, pues sin ese paso, cualquier solución posterior no tendrá ningún efecto ni sentido. Lo más lógico y útil es preguntarnos a nosotros mismos cuáles son nuestras virtudes y cuáles nuestros defectos, anotándolos en una hoja.

Si vemos que hemos escrito más defectos que virtudes, es que no estamos del todo seguros de nosotros mismos, pues siempre tenemos muchas más virtudes (aunque no lo sepamos).

Deberemos centrarnos en todas nuestras virtudes y dejar de lado los defectos para sentirnos realmente seguros de sí mismos. Ahora debes centrarte en tu punto fuerte o virtud más importante, pues ese punto fuerte es el que hay que trabajar y explotar lo máximo que se pueda, y de esa manera las demás personas te valorarán por tus virtudes y olvidarán tus defectos.

Una vez resuelto lo anterior, se pueden seguir algunos consejos para estar realmente seguro de sí mismo:

– No te compares con los demás, pues todo el mundo tiene sus virtudes y sus defectos, pues hasta tu ídolo personal los tiene.

– Nadie es perfecto, y los errores los puede tener cualquiera, pero siempre hay que aprender de esos errores si no queremos cometerlos nuevamente.

– Cambia tu diálogo negativo por positivo, felicitándote cuando logres hasta los más pequeños objetivos personales y profesionales.

– Cultiva tu mente con contenidos valiosos que fomente tu positivismo y que fortalezcan tu punto fuerte más valioso.

– Rodearse de gente positiva y segura de si misma, pues si te rodeas de personas contrarias a ello no fomentarán tu autoestima, lo que disminuirá tu seguridad en ti mismo.

– Explícale a las personas de alrededor tuyo tus incomodidades, pues te sorprenderás del apoyo que te darán para solventarlas.

 

Recuerda que no se trata tanto de demostrarle a las personas tu seguridad, sino más bien de demostrar tu seguridad A TI MISMO.

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